La Shisha o Narguile, tiene una historia amplia e interesante. Aunque no se conoce el origen exacto en el cual se inició la práctica de fumar narguile, se dice que la costumbre comenzó en la India yPakistán hace aproximadamente unos quinientos años. Sus comienzos fueron primitivos, utilizando en vez de cristal en la base, cáscaras de coco.
Luego la idea pasó a Persia donde el diseño fue refinándose y perfeccionándose. Más tarde, dicho movimiento llegó hasta Turquía, donde de inmediato se hizo muy popular entre la gente de la clase alta y los intelectuales. Aquí fue donde su diseño sufrió mayores cambios, mejorándose y alcanzando el aspecto que hoy día conocemos.
También cambió la forma de preparar el tabaco, inicialmente se trataba de tabaco normal sin sabores añadidos, y para hacer la experiencia más placentera la gente lo mezclaba con miel o azúcar. Posteriormente se introdujeron los tabacos con sabores de frutas, mezclando la pulpa de diferentes frutas con el tabaco, para conseguir una amplia gama de sabores. Los más comunes eran manzana, cereza, uva y limón.
La Shisha o Narguile es un fenómeno social extendido a lo largo y ancho del planeta, teniendo una mayor influencia y número de usuarios en Oriente (Líbano, Siria, Jordania, Yemen, Irán, India, Israel, Afganistán, etc.) y también en países tales como Grecia, Turquía, Egipto, Libia, Túnez, etc.
Este instrumento es usado por millones de personas diariamente, sin discriminar sexo, raza o religión. El fumador de shisha es usualmente una persona paciente, inteligente y culta, que toma este momento para charlar y pensar profundamente en diferentes aspectos de la vida diaria, acompañado por familiares y amigos, que gustan de una amena charla, siempre acompañada de un buen té oriental o un buen café.